
Mi rostro es el que tú deseas admirar.
Mi cuerpo es el que tú anhelas poseer.
Soy la musa de tus orgasmos,
la reina de tus deseos,
y la dueña de tu corazón.
Míos son tus suspiros, tus delirios,
tus lágrimas y tu desesperación.
No me puedes dominar, soy tu amazona.
Cabalgo entre el crepúsculo y el amanecer.
Nazco cuando duermes.
Muero cuando despiertas.
Me amas, pero no puedes llevarme a tu mundo.
Ven tú al mío...
Entrega tu vida al sueño infinito
y te haré feliz eternamente.









